sábado, 8 de marzo de 2008

Frases Celebres - El Hombre

1.- El hombre perfecto debe ser teóricamente, profundo en sus pensamientos y práctico en sus acciones. (Plutarco)

2.- El hombre no es sino lo que sabe. (Bacon)

3.- El hombre sabio querrá estar siempre con quién sea mejor que él. (Platón)

4.- En media hora de juego podremos descubrir mejor a una persona que en año de conversación. (Platón)

5.- Estas tres señales describen al hombre superior: La virtud, que lo libra de la ansiedad; la sabiduría que lo libra de la duda; y el valor que lo libra del miedo. (Confucio)

6.- Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes lucha muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. (Brech)

7.- La experiencia nos ha demostrado que a la persona no le resulta nada más difícil de dominar que su lengua. (Spinoza)

8.- La gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas. (Maugham)

9.- La más grande victoria es la que el ser humano obtiene sobre sí mísmo. (Aristóteles)

10.- La primer tarea que tiene el ser humano en la vida, es darse luz a sí mísmo. (Fromn)

11.- La verdadera nobleza se adquiere viviendo y no naciendo. (Bouchet)

12.- Los hombres han construido demasiados muros y no suficientes puentes. (Pire)

13.- Los hombres son como los vinos; la edad agria a los malos y mejora a los buenos. (Cicerón)

14.- Solo hay un mandamiento para ti: sé puro. (Nietzsche)

15.- Un fracasado es un hombre que ha cometido un error y no es capaz de convertirlo en experiencia. (Hubard)

16.- Son muchos los que se obstinan en seguir el camino elegido, pocos los que persiguen un objetivo. (Nietzsche)

17.- El cuerpo humano es el carruaje; yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento, las riendas; los sentimientos, los caballos. (Platón)

18.- El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos. (Pitágoras)

19.- El hombre es un Dios cuando sueña y un pordiosero cuando reflexiona. (Hölderlin)

20.- El hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque esta lo devora. (Mostequieu)

21.- Los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar. (Nicolás Maquiavelo)

22.- A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro. (Chesterton)

23.- El hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima menos de lo que vale. (Goethe)

24.- Así como el ignorante está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun despúes de muerto. (Publio Siro)

25.- Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y aparece el hombre. (Lucrecio)

26.- Cuántos hombres se precipitan hacia la luz, no para ver mejor sino para brillar. (Nietzsche)

27.- El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos. (Pitágoras)

28.- El hombre es mucho más complicado que su pensamiento. (Paúl Valery)

29.- El hombre es rico desde que ha familiarizado con la escasez. (Epicuro)

30.- El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones; o se engaña a sí mísmo o trata de engañar a otros. (Stendhal)

31.- El hombre sapiens, la única criatura dotada de razón, es también el único ser que aferra su existencia a cosas irracionales. (Henri Bergson)

32.- El hombre superior es el que siempre es fiel a la esperanza; no perseverar es de cobardes. (Eurípides)

33.- No debe afligirnos el que los hombres no os conozcan. Lo lamentable es que no seáis dignos de ser conocidos por los hombres. (Confucio)

34.- El buen general vence, y allí se queda. Vence y no se jacta, vence porque es su deber. (Lao Tse)

35.- Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre. (Platón)

36.- Todos los hombres se parecen por sus palabras; solamente las obras evidencian que no son iguales. (Molière)

37.- Nada es suficiente para el hombre para quien lo suficiente es poco. (Epicuro)

38.- Si eres flexible, te mantendrás recto. (Lao Tse)

39.-Un hombre no trata de verse en el agua que corre, sino en el agua tranquila, porque solamente lo que en sí es tranquilo puede dar tranquilidad a otros. (Confucio)

40.- Hay que pensar como hombre de acción y actuar como hombre pensador. (Henri Bergson)

41.- No tarda nueve meses sino sesenta años en formarse un hombre. (André Malraux)

42.- Equivocarse, y a pesar de ello, deber otorgar confianza a su ser interior, esto es el hombre. (Gottfried Benn)


Las Frases Célebres de El Hombre o Citas Célebres de El Hombre fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases del Hombre y Citas del Hombre)

El Poeta - Rubén Fernández Rienzi

No había en el mundo, un solitario
que habitase los reinos de la nada
con la misma maestría y tolerancia
que mi amigo poeta,
el gran hidalgo.


Tomaba de las cosas lo más bueno,
de los hombres, solamente la nostalgia
y de todas las mujeres su sustancia.
Sólo compartía con los vinos,
su talento.

Recorría las calles con el viento,
se sentaba a la orilla de los bares,
cómo en las playas de alucinantes mares
detenía el agua de los valles,
con su solo pensamiento.

Evocaba poetas y escritores
que igual a él, en una orilla soñaron
de todos los tiempos, los sueños mejores,
convenciendo a las damas del pasado
que era mejor amar que ser amados.

Día y noche le eran iguales
como la vida surgiendo a manantiales.
Sólo durmió cuando el sueño quería
jamás pensó en dormir,
para él proponérselo era igual que morir
y a morir, el no pensaba ni temía.

Aun así,
seguramente a través del tiempo,
en alguna arriesgada jugarreta del destino,
se le escapara la vida, pero nunca su alma de poeta.


Estas líneas fueron enviadas por Rubén Fernández Rienzi a quien agradecemos por su aporte. Si usted escribe y quiere compartir su material, puede enviárnoslo a info@karigue.com.ar y lo publicaremos en la sección “Amigos”.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Libro “El silencio” – Capítulo 6

MANIFESTACIÓN

El hombre lleva su medio ambiente a cuestas. Pero él en sí está libre, no es tan dependiente como el animal, quien es realmente dependiente de su medio.
Si bien el hombre, ama, quiere, llora, sufre, se ilusiona, tiene esperanzas, miedos, temores; es decir toda un reacción frente a lo exterior; tiene también aquello que lo compensa, que le da equilibrio.
Ese algo dentro de sí, es una organización interna tan poderosa, tan sofisticada, que recién la estamos deslumbrando; estamos presintiendo, por ahora, que el yo, la conciencia, el espíritu, solo son como punta de lanza o Iceberg de algo portentoso y superior.
El cuerpo mudo del hombre es aquello que está abierto, es lo abierto; es en donde no sólo se inicia el mundo, sino desde donde se construye, desde donde se erige, constantemente.
Por ahora, tímidamente las ciencias se atreven a decir, a suponer, que los genes, las células, los órganos, son productos de la evolución; pero el tema es que esta palabra es muy amplia, significa que estos componentes están cambiando, modificándose, mejorando, incrementándose. Pero todo este acontecer, está siendo medido por el mono que mide, y es él el que a la vez, observa, piensa, analiza, y crea.
El pequeño y el primer mundo del hombre es su alma. Aquello en donde se junta lo experimentado, un recinto en donde se almacena lo vivido. De dentro de ella ha surgido el pensamiento como la herramienta que destila, que trasforma lo visiblemente natural, informado por los sentidos, en algo invisible y oscuro.
Por una parte está algo en nosotros que quiere ser. Por otra parte, lo logrado, lo alcanzado, el cuerpo, el alma, el espíritu. Sólo el espíritu es como la Luna que mira a la tierra o un ojo que observa a todo lo logrado, y además actúa, resumiendo, frenando, incitando a la maduración, a la precisión; pero a la vez, es el que permite que el hombre se observe y se contemple a sí mismo.
El hombre, a través del tiempo de su existencia, está habitando su historia, una vida vivida, y cuya característica en sí es el desafío; un atrevimiento constante que le permite avanzar a través de aventurase en lo desconocido.
Y si vemos desde cierta distancia y afuera de él, observamos a un ser lanzado, echado al vacío, a la intemperie; y que por su debilidad, sumada a la incertidumbre que le da esta debilidad frente al medio que cambia y evoluciona como él, se defiende, y de esta defensa, de este frenarse constante a lo que le incita el medio, crea su alma, crea su mundo, crea al mundo.
Decía Nietzsche: “El mundo es una boca abierta”. Debemos agregar: “el hombre es también una boca abierta; pero una boca que para existir tiene que devorar a parte de la vida, y además, se tiene que adaptar constantemente a su medio, como sucedió cuando salió del agua y tuvo que comenzar a respirar.
Primero existió la tierra, luego el medio ambiente desde donde surgió el hombre. Podemos decir entonces que el hombre es una consecuencia, un producto consecuencia de ellos.
Pero a la vez observamos que la vida está presente más de lo que nosotros creemos que está. Si abrimos la tierra y tomamos un trozo de ella, comprobaremos que hay millones de seres vivos, bacterias, microbios, etc.. Hay más vida de lo que nosotros pensamos que hay.
¿Qué pasa si la tierra está compuesta de vida; que la vida fue lo anterior? Así como las teorías modernas de la evolución, como la de Arnold Helhen, dicen: el hombre desciende del mono; ¿podríamos atrevernos a decir que la tierra es vida, es una consecuencia de la vida, es un descendiente de la vida?
Cosa nueva y atrevida. Pero veamos rápidamente por qué. Las tres terceras parte de la superficie de la tierra es agua. Además ella está sujeta, ya sea en estado de vapor, liquido o sólido, está sometida a los avatares, a las fuerzas que la rodean de una manera claramente expuesta; una de ellas, la fuerza de la gravedad.
Según las ciencias, el agua llegó y se está yendo, está de paso, digamos. Por otra parte, el planeta tierra antes de que llegue el agua estaba incandescente, es decir, era o estaba formada por componentes materiales y fuego.
Además, el fuego como el agua es escaso, se desvanece rápidamente, muta, se mueve, se traslada.
La tierra en sí se formó por concentración parcial de pedazos, escombros, de la gran explosión (del Big Bang).
La gran explosión fue energía, fuego que fue condensándose dentro de una sustancia que existía ante de la explosión. Los astros son refugios del fuego, almacenado dentro de esferas, de esferas logradas, extraídas de ese vacío anterior.
Casi algo similar a la palabra; aquel recinto, aquel canasto, aquella morada dentro de la cual se almacena un cierto significado. Algo que se quiere decir y que por ahora, hasta ahora, nos hemos arreglado transportándolo en esos canastos llamados palabras.
Sigamos con nuestro ejemplo.
Un planeta es un recinto que almacena fuego, energía que ya sabemos que se está alejando, se está enfriando.
Por otro lado, sabemos que el agua llegó a la tierra, la fecundó como cuando un espermatozoide fecunda a un óvulo, y de esta fecundación nació, brotó, la naturaleza.
Entonces, podemos ver que algo primero fue arremetido por el fuego. El fuego llegó y lo usó de refugio temporal; luego continuó con su camino. Mientras tanto, llegó el agua, y está haciendo lo mismo que el fuego, está siguiendo su camino, se está yendo.
Bueno, pero algo existe en donde estos dos elementos, inicialmente pensados como primeros por Tales y por Heráclito, se contienen. Es decir, hay un vientre en donde estos pájaros de un verano se anidan, y luego continúan. Podríamos pensar que algo que es vacío se solidifica al paso del fuego; el fuego lo hace visible, lo vuelve visible; más aún, primero lo licua y luego lo solidifica
Metafóricamente sería como el agua que tiene tres estados.
Por otra parte sabemos que el universo está compuesto de los 130 elementos de la tabla de Mendeleyev, que ellos se mezclan, se unen, transitoriamente, para formar los cuerpos, a los otros elementos compuestos, inclusive al agua. Así llegamos hasta los átomos, los electrones, los quartz, etc. Podremos imaginar que si seríamos un quartz, y viajaríamos por el universo, veríamos solo elementos que giran, unos alrededor de los otros.
Son fuerzas, de eso no hay duda, todo lo que existe en el universo.
La pregunta la podríamos plantear así: ¿La vida, los seres vivos, no seríamos sólo como el fuego, como el agua, etc., que nos componen?, o ¿no deberíamos ser otra cosa que es consecuencia de lo que nos compone?
Hay un componente nuevo, nuevo sólo para nosotros que todavía no podemos ver, aunque si ya presentir. Un elemento sin movimiento, un elemento que existió y existirá, antes y después de la gran explosión. Un centro catalizador alrededor del cual lo demás se aglutina, se forma las formas, los cuerpos, las ideas, los pensamientos, los sentimientos.
Un animal se especializa y por eso se detiene, se queda en la especialización; pero un hombre jamás. El hombre, es un ser que se desliza como lo hace la sabia por el tronco del árbol; el tronco es el conductor y a la vez es creado por esta savia que se eleva, que sigue su camino, un camino como cualquier otro que toman los elementos del universo.
El hombre es más savia que tronco, la vida también; pero más importante que ellos juntos es el vacío que resiste; y mientras más estemos hechos de ese vacío, más la vida será sólo algo que pasa.
Si bien la culminación del hombre es el espíritu (el arte es solo una manifestación de él) es a la vez el vacío que lo retiene. Es la muerte lo que lo demora, lo que le impide movimientos rápidos, bruscos.
La paz, la plenitud, la felicidad que el hombre siente por momentos en su corazón, no es otra cosa que ese acercarse a su centro, aquel centro que une la raíz y la flor, aquel centro del cual el universo es solo su manifestación, y la vida también...
Karigüe


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Gracias. Karigüe

domingo, 2 de marzo de 2008

Poema - El Yo II

Un niño que crece.
jugando,
vibrando
y adormeciéndose

como el mar
como la noche
como la muerte.

El "yo"
broto
del alma de un animal,
de los pedestales consecutivos del universo.

como una bandera, una flor.
como un pájaro en vuelo suspendido.
como la alta cresta de la ola.
como la lava que sube de un volcán en erupción.

Como el profundo canto del ruiseñor que la niebla apaga.
Como la belleza que la primavera entrega y el verano desvanece..

El "yo"
nube,
galaxia en formación
que el poeta cuando contempla nombra:
"El yo es la imagen del Dios en el vació".

Karigüe

Poema - El Yo

No habla la naturaleza
ni el mar
ni la portentosa armadura del hombre,

habla el "yo".

Nueva vida invisible.

Célula
del mundo que palpita
en cada hombre
en cada animal
en cada cosa.

Ojo periscópico que contiene
al universo.

Donde la ignorancia sagrada se retira
el dios real de los hombre
crece.

Karigüe

Pensamientos Celebres - Henri Bosco

Del libro: “Malicroix”

Una lengua viva subía, balanceándose en el aire negro como el alma misma del fuego. Esta criatura vivía al ras del suelo, sobre su viejo hogar de ladrillos. Vivía allí pacientemente, con la tenacidad de los pequeños fuegos que duran y ahondan despacio las cenizas. Era uno de esos fuegos de un antiguo origen que nunca han dejado de ser alimentados, y cuya vida persiste, al abrigo de la ceniza, sobre el mismo hogar, desde años innumerables. Esos fuegos tiene tal poder sobre nuestra memoria que las vidas inmemoriales que dormitan más allá de los más viejos recuerdos se despiertan en nosotros ante su llama, revelándonos los territorios más profundos de nuestra alma secreta. Ilumina por sí solos, más allá del tiempo que preside nuestra existencia, los días anteriores a nuestros días y los pensamientos incognoscibles de los cuales nuestro pensamiento no es quizá sino una sombra. Contemplando esos fuegos asociados al hombre durante milenios de fuego, perdemos el sentido de la huída de las cosas; el tiempo se sumerge en la ausencia; y las horas nos abandonan sin sacudimiento. Lo que fue, lo que es, lo que será, devienen, fundiéndose, la presencia misma del ser; y nada más, en el alma encantada, la distingue de si misma, salvo quizás la sensación infinita pura de su existencia. No afirmamos para nada que somos; pero queda todavía un resplandor ligero de que somos. ¿Seré?, murmuramos, y solo quedamos aferrados a la vida de este mundo por esa duda, apenas formulada. De humano en nosotros sólo queda el calor, porque ya no vemos la llama que lo comunica. Somos nosotros mismos ese fuego familiar que arde a ras del suelo desde la aurora de los tiempos, pero del cual siempre se levanta una punta viva por encima del hogar donde vela la amistad de los hombres.

Frases Celebres de Conocimiento

1.- El conocimiento se debe adquirir por medio del estudio; la sabiduría por medio de la observación. (Vos Sa Vant)

2.- No hay mayor señal de ignorancia que creer imposible lo inexplicable. (Bilard)

3.- Aquel que está en la luz nunca comprende los que están en la sombra. (Macal)

4.- Lo maravilloso de aprender algo es que nadie puede arrebatárnoslo. (B.B. King)

5.- El hombre no es sino lo que sabe. (Francis Bacon)

6.- La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender. (Leonardo Da Vinci)

7.- Comprender las cosas que nos rodean es la mejor preparación para comprender las cosas que hay más allá. (Hipatia)

9.- Sin el conocimiento libre, sin comprender el trabajo y las funciones de "la máquina", el hombre no puede ser libre, no puede gobernar a sí mismo y siempre va a seguir siendo un esclavo. (George Gurdjieff)

10.- El mejor profeta del futuro es el pasado. (Lord Byron)

11.- El saber es la parte más considerable de la felicidad. ( Sófocles)

12.- La soberanía del hombre está oculta en la dimensión de sus conocimientos. (Francis Bacon)

13.- El ave canta aunque la rama cruja porque conoce lo que son sus alas. (Chocano)

14.- Si quieres conocer el pasado mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa. (Buda)

15.- Lo que no comprendemos no lo poseemos. (Goethe)


Las Frases Célebres de Conocimiento o Citas Célebres de Conocimiento fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases de Conocimiento y Citas de Conocimiento)

sábado, 1 de marzo de 2008

Poema - Lo que permanece

Si es por dentro, aún
hierves en el crisol
del tiempo.

Si es por fuera,
sólo latido
eres.

Lo más grande
y lo más pequeño
formas tienen,
pero de lo mismo.

La energía que mides
es sol de noche;

pero lo que sostiene,
la cera desde donde
el fuego es,

permanece aún en ti;

pero luego olvidas,
y dices:

Soy.

Karigüe