miércoles, 17 de noviembre de 2010

Poema - Fuerzas

Fuerzas naturales se juntan
juegan, luchan,
he ahí los fenómenos, la
lluvia, el viento, los sueños

como si nosotros fuéramos
un resultado de ellas

como si ellas formaran las
estrellas, las galaxias
los universos

fuerzas como dioses
que conviven con
nosotros

que nos habitan

Y cuando se despiertan
he ahí a la vida cómo
pasa por la tierra

como un viento

como tiempo.

Karigüe

lunes, 15 de noviembre de 2010

Libro “El Hombre"– Capítulo 8

LO SAGRADO

Es cierto, aún, tememos a la muerte. Pero ¿cómo no temerla? Si por ella no vamos a estar en esta vida que tanto amamos, con nuestros seres queridos, con el campo, con el mar, el sol, las estrellas. Es el estar aquí presentes el que no da algo de seguridad, de confianza.
Tememos perder, tememos morir; tememos no ser tenidos en cuenta, que es casi lo mismo que desaparecer. Es nuestra estructura metal la que nos determina; y, a una cierta edad, sino aceptamos, sino comprendemos que somos seres finitos, que desde que nacemos estamos viejos para la muerte; nos va a costar el echo de que las mismas cosas, los mismos hechos, fenómenos, vayan haciéndonos comprender a los golpes.
Es una realidad nuestra finitud, nuestras limitaciones; y, como decía el amigo de aquel Rey Persa, que lo envió a averiguar sobre los hombres, le dijo: “Los hombres sufren”
Sin embargo, cómo nos levantamos sobre las cenizas, como el ave fénix, siempre estaremos levantando vuelo cada mañana, cada año que comienza, cada instante.
Recapacitamos, reflexionamos y volvemos sobre nuestros pasos andados, para dar el salto, nada mas para eso, como hacen los saltadores para tomar carrera y lanzarse por los aires en el salto.
Todo esto es como una reacción, como darnos pensamientos, ideas, para comprender esta realidad, extraña, todos los días, para aquel que no quiere entender; pero que son y somos mayoría.
Que otra cosa tenemos a nuestro lado, que no es nuestra imaginación, nuestro entendimiento y nuestro poco conocimiento; pero eso es lo que tenemos.
Que estamos solos o no, realmente no lo sé. Tal vez el ser piensa en nosotros cuando pensamos, cuando reflexionamos; pero es así aparentemente solo tenemos lo vivido, lo experimentado, que no es otra cosa que conocimiento, astucia, comprensión, con uno mismo y con los demás.
Pero está lo otro, el amor, la amistad, la aceptación, la moderación, el respeto; tal vez alguien dirá que son armas de los débiles; pero somos débiles, tal vez alguna vez fuertes aguerridos, testarudos; pero la mayoría a la vez somos débiles, e inofensivos.
Sino basta preguntarse uno mismo. El nos dirá cual es el camino; y desde siempre nos lo indica, son esas cosas del alma, del espíritu; las nuevas.
Esa nueva mirada, esos nuevos ojos, con los que vemos más de cerca a la realidad; la vemos con más claridad; ya que la realidad no es otra cosa que nuestro alimento, aquello que necesita nuestra alma, nuestro espíritu.
Y algo que está desde siempre un corazón, un niño dentro de ese corazón, que no es otra cosa que el cosmos; el cosmos desde donde toda vida brota, todo ser, todo universo.
El cosmos como lo sagrado, como aquello que nos contiene, ese silencio sagrado, esa serena oscuridad que nos cobija, que nos da paz y seguridad.
Y sin embargo, fue lo que el niño vio, encontró, jugó y que la misma realidad hizo destilar desde afuera, para que en una cierta edad tengamos un mundo, un micromundo, como un nicroclima en el cual sentimos la armonía de todo lo existente.
Un pequeño templo a donde de vez en cuando llegamos; mejor si decimos que la realidad nos lleva de la mano y quedamos ahí exhaustos, sin energías, como plenos, como si nunca hubiéramos salido, como si siempre hubiéramos estado ahí, en ese centro, en esa esfera en donde todo es y nosotros también.

Karigüe

PRÓXIMO CAPÍTULO: lunes 22 de Noviembre

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Gracias. Karigüe

viernes, 12 de noviembre de 2010

Poema - Fuego Sagrado

Llegará el día,
o tal vez nunca llegará,
en el que todos los seres del cosmos
estemos sentado alrededor del
fuego sagrado que nos da la vida

reconciliación, olvido, perdón
conocimiento, desconfianza
y confianza a la vez

si todos, si todos
fuimos separados y andamos
por distintos caminos; como
si alguien quiere respirar
a través de cada uno
de nosotros

y nosotros sentir como el
aire de la vida pasa por
nuestra sangre

produciendo esas olas
que solo a veces
se convierten en palabras.

Karigüe

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Poema - Entrañas

Las entrañas de la tierra
contiene
lo que te permitirá
construir tu morada física

las entrañas del alma
al mundo,

las entrañas del espíritu
te permitirán construir otros
mundos,

pero las entrañas de tu
corazón
la felicidad, la plenitud

tu verdadero estado
olvidado.

Karigüe

lunes, 8 de noviembre de 2010

Libro “El Hombre"– Capítulo 7

ENTRETENIMIENTO

Estamos frente a la nada; sino partimos de ahí nos va a ser dificultoso continuar, crear algo nuevo. Hemos repetido desde hace mucho tiempo, lo mismo, de tal manera que ahora siendo hijos de Platón y Aristóteles, nos hemos empantanado; la razón ya no es suficiente, necesitamos nuevas respuestas, tal vez las deberíamos buscar en los Presocráticos y tal vez antes ó re - pensar de nuevo.
Y no es que vamos a partir desde cero, desde cero frente a la nada, sería muy pesado remontar; pero los caminos ha hacer, debe comenzar desde donde hemos llegado.
Mal o bien nuestras técnicas, nuestras ciencias, avanzan sin preguntarse sobre el ser, sobre la razón básica, ellas actúan y después se preguntan. Nosotros los que queremos encontrar un camino por donde explicarnos, por donde comprendernos, tenemos que partir desde donde estamos, no podemos volver a atrás.
El hombre ya es lo que es, tal vez lo podemos describir, interpretar desde el punto de vista Antropológico, desde el punto de vista físico – químico; pero tal vez lo interesante y útil debería ser, en qué nos hemos convertido; ese animal que comenzó a pensar, a intuir, a reflexionar; describirnos tal vez, pero describirnos desde un punto de vista poético, desde un punto de vista en el que este animal está sólo, busca respuestas en el universo, no las encuentra, entonces imagina, crea fantasías, y nos guste o no, salvo excepciones, ninguna nos satisface.
Pero no por ello hemos dejado de caminar, de avanzar en todos los sentidos, inclusive desde el punto de vista metafísico.
El dios como pregunta, no ya como un refugio. Si bien muchas veces necesitamos un hombro sobre donde llorar, sobre donde lamentarnos de nuestra situación de desamparo en la que nos encontramos, no es malo, es bueno tener a un dios para ello.
Pero el dios que buscamos con afán, desde cuando creímos haber comenzado a pensar es otro. El dios de la pregunta que tiene como respuesta otra pregunta, es un camino de cabras cubierto de niebla.
Tal vez nuestras ciencias nos muestran ahora, que estamos compuestos de células, de genes, que tienen memoria, que guardan dentro de sí lo vivido, lo experimentado; así que no debemos sentirnos solos, ya que seria un desagradecimiento, una ingratitud; por la que el Dante con su padre Virgilo, no pondrían en el fondo del infierno.
Considero que es el conocimiento lo más seguro, más firme, mas real, desde donde podemos partir. Y no es que vamos a llamar a una asamblea y nosotros como lideres, como lo más acabado, como un rey podemos guiar, podemos encontrar una camino, una respuesta.
Por otro lado, sabemos que la cantidad de células, del cuerpo del hombre, es casi igual que la cantidad de galaxias, de las que hasta ahora conocemos. Que en el universo haya agujeros negros, que nuestra alma tiene galerías en donde habitan los recuerdos, las aspiraciones, los sentimientos, los pensamientos y porque no una especie de motor llamado espíritu.
Son ya muchas cosas, algunas materiales, otra reales pero invisibles a nuestros sentidos; pero eso sí, no tenemos ninguna duda que existen, como son las cosas del alma.
Un cerebro maravilloso, con neuronas que están unidas por sinapsis, desde donde parecería que el universo y el cerebro del hombre están en un contacto más directo del que podemos imaginar: los fotones.
Son pequeños destellos, que se pueden admirar dentro de esos tubitos llamados sinapsis, también los vemos afuera en la luz, en el espacio, en la naturaleza, son como luciérnagas, pero más diminutas. Para un fotón una luciérnaga debe ser como un universo.
Por otro lado, si viajamos arriba de un quartz o de un fotón, miraríamos al universo como un conjunto de corpúsculos, que giran unos alrededor de otros. Algo físicamente maravilloso
Pero por otro lado están la formas, los genes, las células, los órganos, los organismos, los sistemas, los cuerpos, los astros, las personas, las plantas, los animales.
Algunos maman desde la tierra, otros son astros que se alimentan así mismos, como es el animal que tiene un corazón.
Es decir de cualquiera de las direcciones que tomemos, nos van indicando un sentido, una evolución desde esos corpúsculos, fotones o quartz, hasta el espíritu, hasta una obra de arte, una melodía, una poesía, o el amor.
Qué podemos extraer de este conjunto de rayas, de puntos, de curvas, de lo que está compuesto lo existente, el universo con todas las cosas que tiene adentro, como son las personas, por ejemplo.
Tal vez una figura, un rostro, una palabra; algo que sea, por lo menos para nosotros, concreto; sí, si un nombre por ejemplo, un árbol, un nombre de una persona, de un animal, de una planta, de un astro. Es decir al nombrarlos lo introducimos en nuestra alma, en nuestra mente, y creamos así otro mundo, un mundo representado, un mundo, como una especie de laboratorio, en donde increíblemente experimentamos y damos resultados, damos ideas, opiniones, conceptos, pensamientos, que ellos después irán a ordenar a ese mundo, otro mundo, al exterior.
Pero lo interesante es que vamos encontrando cosas que ya están afuera, como existentes, que tal vez era necesario primero interpretarlas, entenderlas, comprenderlas, dentro de nuestra alma; para luego si verlas en el exterior como existentes.
Es decir un camino experimental de lo ya conocido, mejor si decimos de lo ya existente.
Tal vez ese es el camino para conocer, entender, comprender al dios. El dios existe afuera, pero es necesario que lo encontremos dentro de nuestro corazón, para luego si aceptarlo después, como el cosmos, como la serena oscuridad, como el respetuoso silencio.
Es decir que somos alguien al cual y con el cual, se está jugando a las escondidas, salimos y tenemos que ir encontrando a cada uno de las cosas escondidas, solo para que las encontremos y así volver. Es decir un agradable y no tan agradable entretenimiento, parecería que es nuestra existencia.

Karigüe

PRÓXIMO CAPÍTULO: lunes 15 de Noviembre

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Gracias. Karigüe

viernes, 5 de noviembre de 2010

Poema - En la orilla

Las fuerzas con el tiempo
menguan
y como el espíritu es una fuerza
mengua también

se va destilándose en alma,
en ese recinto
en el que solo sabes estar

recorres los campos de tu
reino, de ese palacio
de ese bosque, que supiste
labrar

porque tu eres mar,
cuerpo donde lates como
un mar entre las rocas

y pensar que todo lo
soñaste, tendido sobre
esa alfombra de pasto verde

en la orilla de la lloclla.

Karigüe

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Poema - Encuentros

Cuando los rayos del sol
llegan casi horizontales
a la piel del lago

rebotan como si fueran ojos
del lago que te están viendo

es el viento – dices
que lo hace ondular al lago
para que vea a través de la
luz, de los rayos del sol

es como sí el movimiento
fuera una vida primitiva,
que se asoma a través de
los fenómenos

todo ello despierta en ti
un espíritu que va a su
encuentro.

Karigüe

lunes, 1 de noviembre de 2010

Libro “El Hombre"– Capítulo 6

ESPIRITU

Creemos, pensamos, emitimos opiniones, discutimos, etc., y cuando no hay soluciones solemos ir hasta la guerra. Siempre el hombre ha sido así, un ser que va hacia delante, tratando no sólo de imponer sus ideas, sino esperando y porque no a veces huyendo. Eso es el hombre, eso es lo que somos cada uno de nosotros.
Hay de todo, tenemos de todo; pero tal vez una diferencia entre nosotros, entre cada uno de nosotros, es el espíritu, el ánimo que nos anima. Muchas veces decimos, es e fuego interior que lleva cada uno dentro de sí. Vemos a seres apáticos, cuya desidia a carcomido hasta sus entrañas o huesos; como vemos también a otros, que son fuego puro, que muchas veces son consumidos por él.
Emprendedores, ambiciosos, luchadores; no los detiene nada ni nadie; son los hacedores, los que llevan en sí, cualquiera sea su rubro, su rama, su tarea, el don de obrar, de realizar cosas, que nos guste o no, nos llevan para adelante.
Decía Tralk: “Un vaho, un aliento, es nuestro espíritu, algo por lo cual obramos, nos lleva a realizar cosas” Bueno eso es el espíritu, la pregunta ahora es: ¿Ello es algo que nos llega desde afuera? Ó es algo que como un vaho, se levanta como niebla de lo que somos, de lo que ya somos, de lo que hemos heredado, algo netamente natural, como una destilación; pero una destilación que se eleva, como se elevan las nubes, para luego ser rayo, trueno, lluvia.
Tal vez es algo que brota de los dos. Lo sangrado está, está en todos lados; pero la herencia, lo heredado es con lo que nacemos y por lo que nacemos así, de esta manera, con una determinada forma de ser.
Es el mismo espíritu el que mueve tierra y cielos, el de las tormentas, el de los animales, el de mismo universo. Es una presencia constante que trata de hacer cosas, como el de construir un reino soñado, olvidado tal vez, pero que anida en el fondo de su corazón, en el fondo del corazón de todo hombre, también.
Tal vez somos una imagen, una metáfora del dios del universo, tal vez en nosotros él habla, él dice; y, nosotros decimos nuestro ser, el Ser.
Si tal vez cuando pensamos, él lo está haciendo a través nuestro; nosotros ahora en el Siglo de Platino, le decimos Ser; pero seguro de aquí a uno tres mil años, nuestros descendientes se reirán, como nosotros lo hacemos cuando los primeros hombres le decían, al Sol, a la Luna, dioses.
Tal vez es un camino de vuelta el que estamos realizando, que está realizando el dios a través nuestro; pero una vuelta recordando, volviendo a sí, encontrado dentro de sí el camino de vuelta. Reconstruyendo ese paraíso desde donde salió o desde donde lo echaron.
Camino de cabras, con piedras, en donde solemos tropezar y muchas veces caemos; pero nos volvemos a levantar.
Así como la tierra tiene atmósfera, el hombre tiene alma. La atmósfera es solo un vaho, es agua que se quiere ir y tierra que la retiene, es una franja, una capa en donde respiramos ese aliento, ese alimento, permanente.
Así también es el alma del cuerpo mudo del hombre, es algo intermedio, algo en donde respira eso que somos, ese espíritu que recuerda volver, que está volviendo a su origen; para ir avanzando, es como un tirabuzón, que oscila, que va y viene, pero igualmente va hacia delante.
En nosotros es ese animo. Es como un niño cuya madre ya no es la tierra, en último caso sería la abuela; la madre, su madre es el alma, el alma de un ser llamado: hombre.
No hay mas que ver al hombre sobre la tierra, para comprender al espíritu que anima las cosas, al espíritu de este universo; así como a su espíritu, al espíritu del hombre; aquel ánimo que lo anima a ser, a emprender ese camino sin retorno, el que ahora se llama: mundo.

Karigüe

PRÓXIMO CAPÍTULO: lunes 8 de Noviembre

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Gracias. Karigüe