lunes, 9 de junio de 2008

Libro “Mi amigo el Poeta” – Capítulo 3

JULIÁN.- Aunque yo estoy en la retaguardia de la vida moderna, puedo sentir y comprender lo que tan claro me has explicado. Lo que me sorprende es cómo personas como tú, pueden estar viviendo muy de cerca esta realidad sin poder hacer nada. Debe sentirse una impotencia neurotizante. Considero que es un don el poder verse como un actor y a la vez tomar una cierta distancia de lo que está sucediendo dentro de la escena.
En el mundo de las ideas o pensamientos, todo es casi siempre una aproximación. Como decía Sófocles: ‘’Salvo por unos instantes, el hombre se pasa ciego casi toda su vida’’. Estos instantes muchas veces nos brindan la posibilidad de vernos como realmente somos o vivimos. Pero no hay que olvidar que esa observación es sólo un punto de visita.
Así es como hemos avanzado por aproximaciones. Y si hasta la fecha no hemos desaparecido es por esta capacidad de darnos cuenta, aunque sea por medio de la aproximación, y por otro lado contar con que dentro del alma del hombre habita una razón básica, la que a través de los presentimientos nos guía por caminos que aseguren nuestra existencia.
Aquí es bueno acentuar, sin llegar a la liviandad, que es muy común escuchar pronunciamientos catastróficos sobre el futuro de la humanidad. Lo cual no está de acuerdo con lo que nos han dejado como legado nuestros antepasados. Lo que nos han narrado fue lo que pasaba en sus épocas, las formas de pensar, de sentir, los pensamientos, las ideas; todo aquello por lo que somos así. Todo este legado se ve como un fluir natural.
Tomar conciencia de esta evolución es tener fe en el sentido y en el camino en el que transita el hombre. Aunque muchas veces se equivoca, se desvía, pero prevalece un cierto sentido común.
Con nuestro poco tiempo disponible para poder leer detenidamente a nuestros antepasados, aquellos por los cuales somos lo que somos, no podemos hacernos una idea de lo que ellos significan para la humanidad.
Intentemos repasar esa nuestra historia:
Homero, un poeta, el que fue capaz de reunir las leyendas que se venían repitiendo en el folclore popular, y luego cantarlas como epopeyas en donde un misterioso contenido se revelaba. Sirvió de base para que los griegos clásicos desarrollaran un mundo espiritual y clásico, que hasta el día de hoy lo estamos disfrutando.
Sócrates fue bisagra de la época clásica de los griegos. Lo anterior a él fue la creación espiritual más pura que el hombre pudo lograr a través de todas su historia: Heráclito, Parménides, y otros. Luego, Platón, Aristóteles, Epicuro…Debe considerarse a Heráclito y Parménides los padres del pensamiento, como lo es Bach de la música.
No nos tenemos que olvidar de los trágicos Sófocles, Esquilo y Eurípides: los tres fueron los poetas que cantaron al drama humano, Nos ayudaron a comprender la naturaleza de nuestra alma, viendo en ella no solamente lo bello, sino también aquello oscuro que nos moviliza, pero que casi nunca queremos ver.
Aristóteles fue un ordenador del pensamiento griego. Le dio forma humana, forma práctica, sentó las bases de la ciencia de nuestros días. Junto con Parménides, son los creadores de esa tarea humana tan deliciosa como es la filosofía.
Virgilio fue un narrador epopéyico que se nutrió de los griegos, pero agregó la gran conquista que hicieron los romanos, que fue el ordenamiento de la sociedad, con un gran culto al poder. San Agustín, el hombre que pudo fundir el pensamiento cristiano con el pensamiento clásico.
El Dante es el primer ejemplo de un gran escritor, casi anónimo. El nos despertó después de una larga siesta, como fue la Edad Media; pero nos despertó en el infierno, aunque eso si, de la mano de Virgilio. Inventó el purgatorio. Este invento es una antesala de lo humano que nos trajo el Renacimiento; porque en sí el purgatorio, más que un destinto es una morada, un lugar temporal, como es la vida.
La Divina Comedia es realmente un poema extenso; tal vez en el título está la condensación de lo que quiso decirnos el Dante. Nos comenzamos a reír de nosotros mismos con él, ya que para mí resuena siempre como si la vida fuera y siguiera siendo una divina comedia. Además, por hecho de estar acompañado por Virgilio, quedó acentuada esta continuidad, esta cadena humana, en la que uno es solamente un eslabón en esta expansión divina. Los pensadores son los eslabones que se sumergen en las profundidades del alma humana.
Shakespeare fue un gran observador de la vida humana; pudo, a través de sus obras, reflejar las relaciones muy poco claras entre los seres humanos y ahondar de esta manera las temidas dificultades del alma para poder vivir la compleja realidad de los tiempos modernos.
Cervantes, antes de tener relativo éxito en vida con el Quijote, escribió cuarenta libros descartables. Es el símbolo de la perseverancia en el anonimato. En él ya la vida se forma por dos mundos. Escribe el Quijote de una forma tan cómica y amena que es un ejemplo de equilibrio. Creo que las posteriores generaciones de escritores, particularmente españoles, lo han tomado con excesiva formalidad y no han seguido el camino que él trazó, que fue de una gran simpleza, sencillez y humor que le dio una flexibilidad deliciosa, única forma posible para penetrar en la verdadera realidad de las cosas.
Cuando era aún un niño, me preguntaba qué hubiera pasado si Don Quijote, en lugar de una espada, hubiera tenido una ametralladora. Creo que lo hubiéramos llamado terrorista. Es inimaginable lo que hubiera sucedido. La figura de Don Quijote es muy ideal; como la palabra lo dice, es del mundo de las ideas (como el mundo de las ideas de Platón). Un soñador de un mundo en donde el espíritu se convierte en idea.
Para vivir una vida armónica tenemos que recurrir a nuestro principal profesor, el llamador comúnmente corazón. No solamente desde un punto de visita poético o espiritual, sino desde un punto de visita práctico, sólo hace falta sentirlo.
El nos demuestra y nos enseña: un poco para adentro y otro poco para afuera, contracción y expansión. Esta dualidad que nos muestra la vida, también pensada por los griegos y entregada a nosotros como la idea del punto medio. Así que, estimado amigo, prestar un poco de interés también a Don Sancho.
Creo que después nace un grupo de pensadores europeos que desde hace cuatro siglos han tenido una influencia importante en el pensamiento humano, como fueron Descartes, Pascal, Spinoza, Kant, Schelling, Schiller, Goethe, Hegel, Holderlin, Nietzsche, Rilke, Heidegger, etcétera.
En los últimos años este grupo de pensadores de ideas y pensamientos románticos, han dado o, mejor dicho, han profundizado el alma humana con la razón. Como sí el ser humano hubiera tomado conciencia de su condición (como explica Heidegger) del ser ahí.
En esta última etapa hemos comenzado desde la frase de Descartes ‘’pienso, luego existo’’. Creo que nos estamos edificando, no teniendo como base o fundamento algo exterior, sino de nuestro ser. No hay duda de que desde el Renacimiento hemos comenzado nuevamente a penetrar aún más en el alma humana.
En los poemas de Nietzsche (que si no los has leído, léelos), de Holderlin, de Rilke, de Holan, puede uno sentir que estos grandes poetas se sumergieron tan profundamente en su ser que es como si nos hubieran vuelto a despertar a un mundo espiritual, que estaba como dormido.
No solamente en el aspecto estético, sino de un contenido oscuro y misterioso que se presiente, aunque todavía no se puede ver con el entendimiento.
Al ir avanzando hacia formas más oscuras los poetas usan las palabras de que disponen y las llenan de contenido. Cuando llegan a nosotros dichas palabras hechas poesía se expanden al contacto con nuestros pensamientos. Éste es uno de los rasgos importantes que se obtiene en la lectura de la poesía de estos grandes poetas.
Comparando el arte de la poesía con la naturaleza, la materia al concertarse intensamente, llega a lo más duro y sólido que existe, como son los diamante; además, son bellos. Algo similar pasa con el tipo de poesía de los poetas profundos: es concentrada, transparente y bella.
Lo que sucede con la obra de estos grandes poetas, es que es muy difícil de comprender su significado. Para ello están los filósofos, para descifrarla.
Karigüe

PRÓXIMO CAPÍTULO: Lunes 16 de Junio

Si ha leído este capítulo, me gustaría escuchar sus comentarios, enviando un mail a pensamientos@karigue.com.ar.
Gracias. Karigüe

domingo, 8 de junio de 2008

Poema - Estar

La palabra
salió en busca
del espíritu.

Dardos primero,
alaridos para espantar,
nombres para llamar.

Mas cuando levanta
su rostro al cielo,
El hombre
sólo escucha el eco,
Su eco.

El espíritu omnipresente
Está,

no necesita de la palabra.

Es silencio
Es oscuridad
Es belleza

Plenitud

y

Vacío.

Karigüe

sábado, 7 de junio de 2008

Poema - El Poema

Escribir, es como si tu cielo,
en tu cielo, se formaran nubes;
Cosas que quieren ser
Diciéndose.

No te detienes, sigues,
y cada verso, cada palabra,
anuncia lo que vendrá.

De repente, como si no te
dieras cuenta, por la
concentración en ti,

lo nuevo, el nuevo poema.
ese rayo que brota e
ilumina lo que eres, y lo
que está frente a ti.

Tendiste un puente,

que luego al leer
dijiste - ¡Cómo yo!

y

¿Por qué otro? – Te murmura el poema.

Karigüe

martes, 3 de junio de 2008

Poema - La Cultura

He tratado de saltar,
de ir, de conocer
un lugar
nuevo.

Desde allí, hacer un círculo;
abrir el bosque
y cultivar lo conocido.

La maleza no reconoce,
pero no por ello
te diste por vencido.

Luego tu voz,
se escuchaba en el
pueblo.

Dirección, sentido;
por donde los otros
llegaron.

Hoy sentados alrededor
de la mesa,
comparten el cultivo

y

Brindan por ello.

Karigüe

lunes, 2 de junio de 2008

Poema - Peregrinos

La alegría que produce
ver en lo aparentemente inerte,
a la vida.

Es volver al hogar materno,
y encontrar que nada ni
nadie se ha ido.

Como si el tiempo sólo
fuera una tormenta de arena
que por él, nos tapamos los ojos
para no ver.

Todo, si todo.
Lo que está a tu alrededor
ya es.

Tu eres el niño que ellos
cuidan;
porque en ti,
a través tuyo;

seguirán el camino a la
Eternidad.

Nómbralos y verás que es
como si ellos abrieran unos
ojos por donde tu ves.

La imaginación tuya
más que una ventana es una puerta
por donde ellos salen

y

Se unen a ti.

Karigüe

Frases Celebres - El Arte

1.- El arte es la expresión de los más profundos pensamientos por el camino más sencillo. (Albert Einstein)

2.- El arte es sobre todo un estado del alma. (Marc Chagall)

3.- El arte no es una cosa sino un camino. (Elbert Hubbard)

4.- El artista es un ingeniero del alma humana. (Josef Stalin)

5.- Una obra de arte que encierre teorías es como un objeto sobre el que se ha dejado la etiqueta del precio. (Marcel Proust)

6.- Un intelectual dice una cosa simple de un modo difícil. Un artista dice algo difícil de modo simple. (Charles Bukowski)

7.- Pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta. (Pablo Picasso)

8.- El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos. (Salvador Dalí)

9.- Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello no. El mejor cosmético para la belleza es la felicidad. (Condesa de Blessington)

10.- El efecto de toda civilización llevada al extremo es la sustitución del espíritu por la materia y de la idea por la cosa. (Teófilo Gautier)

11.- El hueco que la obra genial ha producido a nuestro alrededor es un buen lugar para encender nuestra pequeña luz. De allí la inspiración que irradian los genios, la inspiración universal que no sólo nos impulsa a la imitación. (Franz Kafka)

12.- En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural. (Edgar Allan Poe)

13.- La belleza es el único estado legítimo del poema. (Edgar Allan Poe)

14.- El arte es el medidor de lo inexpresable. (Johann Wolfgang von Goethe)

15.- El jarrón da forma al vacío y la música al silencio. (Georges Braque)


Las Frases Célebres de El Arte Citas Célebres de El Arte fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases del Arte y Citas del Arte)

domingo, 1 de junio de 2008

Libro “Mi amigo el Poeta” – Capítulo 2

RUBÉN.- En nuestro tiempo es muy común el uso de las palabras en forma automática, palabras como: persona, familia, pueblo, ciudad, país, comunidades, humanidad; me gustaría que hagas una reflexión sobre este tema, ya que presiento que la esencia o el espíritu de las mismas tiene un significado especial.

JULIÁN.- Tanto el cuerpo como el alma del hombre están en formación constante, impulsados por su espíritu. Las decisiones más importantes para este destino, para esta su creación, son decisiones particulares, personales. En este punto reside lo más bello del ser humano, su carácter, su coraje para seguir avanzando, creciendo como ser en su total magnitud.
Antes de dar respuesta a tu pregunta, quiero ahondar un poco más sobre el alma del hombre, para que de esta forma pueda ser más sencillo para tu entendimiento lo que pretendo explicarte.
El hombre es portador de una fuerza invisible, aséptica, potente, a la cual hemos llamado espíritu. Ella nos lleva a retornar al paraíso perdido a través del mejoramiento permanente, la perfección, la creación de un mundo espiritual.
Además de esta fuerza que impulsa nuestra existencia, existe otro elemento que no tiene movimiento, que no busca la perfección porque en sí él ya lo contiene. No es una fuerza, sino una fuente, un espacio, eterno e infinito, que habita en nuestro corazón.
El hombre desde siempre ha recurrido a este páramo en donde viven el amor, la fe, la esperanza, el sueño y todo lo que lo hace realmente feliz. Se podría decir o pensar que esto también es una conquista del hombre, pero no lo es. Lo que ha hecho el hombre desde que es hombre, en este campo, ha sido traspasar o llevar desde su corazón hasta su conciencia. Como su nombre lo dice, con ciencia, es decir, por medio de su ciencia.
Dos potencias de las que estamos hechos. Una en movimiento hacia su verdadero origen a través de la vida y otra en quietud, en paz, en armonía, como si todo lo divino viviera ya en ella.
Ahora sí trataré de dar respuesta a tu pregunta: Así como el pensamiento humano nos ha llevado a ver o a sentir al ser humano o persona como una unidad, así también la familia o un pueblo o un país es una unidad con sus propias características que la diferencian de las demás.
Se puede ver a través de la historia, y particularmente en los últimos siglos, que todos estos entes tienen una vida muy corta. Tienen un tiempo determinado de existencia.
Comencemos por la familia. Toda familia tiene su personalidad, su forma de ser. Normalmente nace del amor, de la creación de una vida compartida.
En los últimos tiempos nos hemos quedado solamente en la pasión; aunque ella fue el centro catalizador de la familia; esto ha tenido como consecuencia que cuando se terminaba la pasión con la pareja, se terminaba la relación y muchas veces la familia también.
Uno de los elementos importantes del ser humano y tal vez el más necesario, en estos tiempos de penuria, es el amor. A él sólo se lo conoce, se lo aprehende, a través de la familia. El amor es como la savia que circula desde la raíz del origen del hombre, y avanza a través y por el centro de todo lo sólido que rodea el alma del hombre. Esa savia bendita es la que se convierte en flores y frutos. El amor es la manifestación bella del espíritu en el alma del hombre.
Esto que te paso a describir es válido para la persona, para la familia, para una comunidad. Imaginemos un cuerpo humano. Vemos que está compuesto de diferentes partes, y cada una cumple una función diferente de las demás. Es decir, el ojo no se puede comparar con el estomago ni el estomago con el oído. Creo que los seres o familias o pueblos somos así, cumplimos una función que hace al conjunto.
Pero no son funciones temporales, fijas sino funciones que tienen movimiento, que se van desarrollando, transformándose a través del tiempo; funciones que son a la vez manifestaciones de algo que se esta haciendo presente.
No se puede dejar a un lado la importancia de la voluntad de una persona o de un pueblo, en el cambio o mejoramiento de su existencia o destino. He aquí un rasgo, una característica de la presencia del espíritu.
Él no sólo está en la manifestación del mundo natural, del mundo exterior, sino también en el mundo interior del hombre, de una familia, de un pueblo. Esto es lo que lo hace al hombre particular, diferente de los demás seres existentes sobre la tierra.
Vive en el hombre la necesidad de crear, elaborar, formar un mundo en donde su existencia sea más plena, que esté más de acuerdo con aquello que constantemente brota de su corazón. La belleza del amor puede tomar forma, puede manifestarse, en el amor fraterno, en el amor entre los próximos, en el amor creador de una familia.
La belleza del amor es esa luz divina, alejada de la razón, que ilumina nuestra existencia y abre nuestro corazón; riega el valle de lágrimas donde crecen y se alimentan las flores humanas.

RUBÉN.- Estoy de acuerdo contigo, Julián, vivimos en un mundo lleno de cosas, aunque no disponibles para todos. Nunca tuvimos tantas cosas materiales como ahora; creo que esta abundancia ha llevado al hombre a un abandono o una despersonalización.
Comencemos por un tema que está cerca de mí. Cuando comenzó el desarrollo industrial se formaron las empresas que por lo general eran del tipo personal o familiar. En nuestros días las grandes empresas son por lo general anónimas. Salvo excepciones, los dueños de la mayoría de estas empresas son accionistas a los que lo único que les interesa es la utilidad; ellos nombran un presidente para el manejo de la empresa, el cual les tiene que hacer rendir utilidades; si no es así, muy simple: lo cambian. Es interesante notar aquí que el dueño ha desaparecido, prácticamente ha quedado en su lugar el señor utilidad.
Por supuesto, de ahí en más todos los trabajadores; desde el presidente al último empleado, se manejan por estos mismos principios. Lo que quiero resaltar, Julián, es lo siguiente: el hombre está creando entes que ocupen el lugar que antes él ocupaba.
En estos casos, el análisis solamente sirve para darnos cuenta de lo que está pasando en el mundo. Es bueno profundizar este tema. Yo vi hace muchos años, en el extranjero, una granja donde se criaban pollos. A los pocos días de salir del huevo eran colocados en un espacio o, mejor dicho, un pequeño nicho donde el animal pasaría el resto de su existencia. Allí tendría comida, bebida, hasta música funcional, además de calefacción, luz artificial, es decir, todo el confort que un pollo moderno requería (desde el punto de vista, por supuesto, del hombre). El pollo cumplía su función, que es la de alimentar bien, barato y rápido a su criador o dueño. Por supuesto, cuando digo aquí alimentar, no solamente me refiero al alimento del cuerpo, sino también a alimentar de dinero, que es el fin último de todo negocio.
Si viésemos la vida desde el punto de visita del pollo, elevaríamos una plegaria al cielo y diríamos: ¡Dios mío, cómo es posible este horror!
Con los medios y herramientas de trabajo que tenemos disponibles hoy en día, los que somos empleados no tendríamos que movernos de nuestras casas Ya que desde ese lugar se podría cumplir de una manera muy eficiente la tarea ( por supuesto, solamente algunas tareas, pero presiento que es sólo el comienzo). Además nuestro empleado moderno podría, comprar por Internet, por teléfono; y como si faltara algo, hasta los ejercicios físicos los puede llevar a cabo en su casa.
Por supuesto, con aire acondicionado, luz artificial y música funcional, podemos cumplir excelentemente nuestra función, que los entes que hemos creado han determinado para nosotros. Pero estamos tan mutilados en nuestros pensamientos que no seríamos capaces de levantar una plegaria al cielo por ello. Por supuesto, estamos lejos del drama de los pollos. De lo que no estoy tan seguro, es cuán lejos.
Karigüe

PRÓXIMO CAPÍTULO: Lunes 9 de Junio

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Gracias. Karigüe

Poema - La Amistad

He recorrido países,
paisajes, gente.

Y me he dado cuenta,
que ocupo la pieza del
rompecabezas,
adecuadamente.

Sólo la obra nos saca
a la intemperie.

Allí nos sentamos alrededor
del fuego, que es la vida,
pero para estos casos es la obra.

Unos enseñan, otros aprenden,
algunos discuten.

Sí pudieses, con ojos especiales,
ver al mundo,
como está unido él.

Verías:

Idiomas, costumbres,
voces, rostros,...

Y algo que te sorprendería,

¡Amistad!

Karigüe