lunes, 11 de febrero de 2008

Frases Celebres - El alma

1.- El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene. (Víctor Hugo)

2.- Engrandecerás a tu pueblo no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes. (Epicteto)

3.- Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante comparado con lo que reside en nuestro interior. (Oliver Wendell Colmes)

4.- Ante todo es menester cuidar el Alma, si quieres que la cabeza y el resto del cuerpo funcionen correctamente. (Platon)

5.- El Alma es un vaso que solo se llena con eternidad. (Amado Nervo)

6.- El Alma desordenada lleva en su culpa la pena. (San Agustín)

7.- El Alma no tendría arco iris si los ojos no tuvieran lágrimas. (Vance)

8.- El cuerpo es el instrumento del Alma. (Aristóteles)

9.- El hombre superior ama su Alma, el inferior su propiedad. (Lin yutang)

10.- El que no lleva la belleza dentro del Alma no la encontrara en ninguna parte. (Clarasó)

11.- En cualquier dirección que recorras el Alma nunca tropezaras con sus límites. (Sócrates)

12.- Grandes Almas siempre se han encontrado con mentes mediocres . (Einstein)

13.- La alegría del alma forman los bellos días de la vida. (Sócrates)

14.- Las grandes almas son como las nubes, recogen para luego verter. (Kalidaza)

15. Las lágrimas son la sangre del alma. (San Agustín)


Las Frases Célebres del Alma o Citas Célebres del Alma fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases de Alma y Citas de Alma )

viernes, 8 de febrero de 2008

Frases Celebres - El espíritu

1.- Tranquilizar el espíritu es la mejor manera de curar el cuerpo. (Napoleón Bonaparte)

2.- Todo recuerdo es melancólico, y toda esperanza, alegre. (Novalis)

3.- La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender. (Leonardo Da Vinci)

4.- El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos. (Salvador Dalí)

5.- La belleza artística no consiste en representar una cosa bella, sino en la bella representación de una cosa. (Inmanuel Kant)

6.- La barca y la orilla dialogan a lo largo del día. (Shiki Masaoka)

7.- El ave canta aunque la rama cruja, porque conoce lo que son sus alas. (Chocano)

8.- No es libre el que se ríe de sus cadenas. (Gotthold Ephraim Lessing)

9.- La resistencia de una cadena se mide por su eslabón más débil. (De Balaguer)

10.- He aprendido a caminar; desde entonces me dejo correr. (Nietzsche)

11.- El efecto de toda civilización llevada al extremo es la sustitución del espíritu por la materia y de la idea por la cosa. (Teófilo Gautier)

12.- Simplemente, no sobrestimar lo que he escrito; de otro modo se me volvería inalcanzable lo que aún espero escribir. (Franz Kafka)

13.-La pura lógica es la ruina del espíritu. (Antoine De Saint Exupery)

14.- El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo. (Aldous Huxley)

15.- El hueco que la obra genial ha producido a nuestro alrededor es un buen lugar para encender nuestra pequeña luz. De allí la inspiración que irradian los genios, la inspiración universal que no sólo nos impulsa a la imitación. (Franz Kafka)

16.- Todo lo verdaderamente grande pertenece a la humanidad entera. (Emil Ludwig)

17.- Piensa, cree, sueña y atrévete. (Walt Disney)

18.- Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud. (Terencio)

19.- Eternidades tiernas. (Nietzsche)

20.- La esencia de la vida espiritual está formada por nuestros sentimientos y nuestras actitudes hacia los demás. (Dalai Lama)

21.- El verdadero enemigo te transmite un valor sin límites. (Franz Kafka)

22.- El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos caminos sino en tener nuevos ojos. (Marcel Proust)

23.- Las excelsas, las más variadas y duraderas alegrías son las espirituales. (Shopenhauer)

24.- Hay espíritus que enturbian sus aguas para hacerlas parecer profundas. (Nietzsche)

25.- Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie. (Emily Dickinson)

26.- La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano. (Voltaire)

27.- Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón. (Confucio)

28.- Un verdadero espíritu de rebeldía es aquel que busca la felicidad en esta vida. (Henrik Visen)


Las Frases Célebres del Espíritu o Citas Célebres del Espíritu fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases de Espíritu y Citas de Espíritu)

Libro “El mar” – Capítulo 3

MUNDO

El solo contemplar las olas, el contemplar ese constante bramar sobre las rocas, sobre las playas abierta, es un inmenso placer.
Los poetas al mar lo comparan con el alma. Como si dentro de nosotros estuviera atrapado algo, algo que se asemeja al mar; algo que no puede salir, no puede dejar esa morada.
El espíritu del mar y la vida, tienen algo en común; el espíritu del hombre también.
Si el agua estuviera detenida, sería un elemento más del universo, pero su misma naturaleza, su posibilidad de cambio de estado, su adaptabilidad, su maleabilidad como para adaptarse a las formas, la hacen ideal para el movimiento, para trasladarse, para llevar cosas a otros elementos que en sí no pueden moverse, no pueden adaptarse.
Todo eso pensando a medida que rozaba su mano. Sentía esa sensación tan agradable que es cuando se tiene a la persona amada al lado de uno. Podía comentarle aquellos extraños pensamientos de la movilidad del agua. Podía hablar con ella, podía compartir los pensamientos, los sentimientos, las percepciones. La presencia de ella era como las alas de lo que pensaba.
De niño, cuando de noche escuchaba el golpeteo de las olas sobre la playa, podía hasta calcular los tiempos. Parecen constantes para aquel que no se pone a escucharlas atentamente. Pensaba que si el mar trataba de decir algo, no podía ser que a lo largo de miles de kilómetros nadie lo escuchara, nadie lo entendiera.
Es agua atrapada, es agua que quiere evaporarse, elevarse de sí. Ser llevada como corrientes por la Antártica, por el Caribe, por los Océanos más profundos; y así ser libre como un simple animal, un animal salvaje. Sin embargo, el inmenso mar brama, ruge aún cuando no tiene con quien luchar.
Lo escuchamos, lo vemos como enloquece durante las tormentas, en los tornados ¡Cómo se eleva de sí, arrastrando cuanto ser viviente ó cosas (para él es lo mismos) encuentra a su paso. Sólo confía en su fuerza, en su poder. Tiene que, de vez en cuando, demostrar ese poder, que con frecuencia olvidamos.
Luego uno ve las playas del caribe, esos inmensos pañuelos extendidos. Los dos, el mar y los de la arena parecieran estar de acuerdo, como en un estado de reposo.
Pero es así como es el carácter de las personas, hay momentos de ira, de destrucción. Así después nacen y brotan los Huracanes; aquellos que arrasan, que abrazan lo que consideran suyo, luego se vuelven a dormir.
Cuando siento la ira, la cólera de que algo no es o no ha salido de acuerdo a lo planeado, a lo soñado, es el espíritu el que se abalanza sobre las cosas queriéndolas cambiar, destruir; pero tenemos pocas fuerzas, nuestro animo por lo general se diluye rápidamente, como el del Huracán.
El alma del hombre, ¿brotó como recinto, o se fue formando como recinto a medida que las cosas llegaban, necesitando lugar, morada? Esto no lo sabemos.
Lo que podemos imaginar y a la vez presentir, es que todo cuanto existe dentro de nuestro ser, de nuestro cuerpo, de nuestra alma, ha llegado desde afuera de nosotros. Más aún, se ha posado, se ha depositado como metáfora, como imagen capturada, reflejada.
Luego allí en nuestra alma, en nuestro cerebro, esas imágenes físicamente se depositaron en las neuronas. Esas células que tienen la habilidad, la capacidad de relacionarse con otras a través de ramificaciones llamadas sinapsis.
Podemos llegar hasta allí, más allá es ya otro tema. Bueno, esas sinapsis se fueron componiendo como enramadas, como tejidos, relaciones; eran y son relaciones. Físicamente se convirtieron en luz, como cuando brota un rayo o como cuando del agua de un dique brota energía eléctrica empleando una máquina. Todo esto no nos debe de sorprender.
Esta luz, es una suma de luces, una constelación de luces que ilumina un recinto invisible, hermético. Como un cielo invertido, como un casco que no deja salir ni penetrar otras cosas que no sea ésta luz, ésta constelación de luces. Bueno, esa es nuestra mente.
La materia, ¿se volvió invisible? Invisible solo para el hombre que mide. No hay duda qué es energía y un tipo especial de materia que todavía no la podemos pesar, ni menos medir; solo comparar.
¿Qué sería de nuestro mundo, de nuestro planeta, sino hubiera atmósfera, si no existiera el aire? Esa masa que transforma los rayos del sol en luz. ¿Qué sería de nuestra mente si no hubiera razón, entendimiento, orden, organismos vivos como los genes que amortiguan, que transforman la energía pura que nuestro cuerpo emana en idea, en pensamiento, en conciencia, en razón, en amor, en odio, en temor, etc.?
Todo un mundo nuevo brotó dentro de nuestro cerebro, dentro de ese cielo invertido que ya no deja escapar a la sangre.
Allí, en nuestro cerebro, en donde el agua hecha sangre, hecha líquido encéfalo raquídeo, no puede escapar. No puede volver al universo abierto, desde donde vino. Pero ahora esa parte (nuestra de vida) de agua, golpea como las olas del mar contra este casco. Contra ese caparazón que no permite que la vida se vaya, que el agua del cuerpo, del cerebro, huya.
Así como brotó en la tierra la naturaleza y aun el hombre; también ahora, del cerebro del hombre, de esa constelación de cerebros de la cual está constituida la humanidad, brota mundo. Un mundo de ideas, de sentimientos, de pensamientos, de amor, de odio, de fulgor, de pasión. Un mundo nuevo, una naturaleza nueva ha brotado desde nosotros
Somos solo el capullo desde donde está brotando el gusano, la nueva mariposa, que surcara los cielos del universo.

Karigüe

Libro “El silencio” – Capítulo 3

VIVO AÚN

¡AY, las olas con las que la vida nos despierta y a veces nos estrella contra las rocas, contra esos muros de oscuridad y silencio que nos rodean!
Sin embargo está la sonrisa, la alegría cuando las cosas salen bien, cuando son naturales, sencillas, simples; como lo es una flor, un paisaje, un cielo puro, o un crepúsculo lleno de colores.
¡Cómo me encanta ver, contemplar, esos crepúsculos cuando el cielo está cargado de nubes, de nubes que dejan entrever la luz del sol que se esconde, que se resbala dentro de la noche, en los brazos del horizonte!
Eso colores: rojos, anaranjados, amarillos y a veces hasta blancos, parduscos, grises y hasta azules ¡Cómo no quedarse extasiado, cuando los últimos rayos del sol llegan atravesar las nubes por el entramado que ellas mismas tejen, y nos llegan como rayos de luz de un sol más intenso aún!
En mi niñez llegue a imaginar que esos rayos claros, eran la luz, los rayos de un dios o de quien emitía la fuerza, la potencia de la corona de un Rey. Me emocionaba en las iglesias, cuando acompañaba a la Mamá María, una hermana de mi padre muy católica. Iba todos los días a misa, repartía en el pueblo las florcillas de San Antonio, nunca creo haberlas leído, venían con muchas letras, por lo general diminutas para mi gusto. Era como unas siete paginas de letras negras. Ella rezaba frente al altar y me hacía rezar también a mi, no recuero lo que rezaba, pero miraba a San Antonio que tenia al niño Jesús en su brazos y era sí la aureola la que me impresionaba. He intentado recordar si aquello lo viví o lo imaginé. Lo que siento es que en mi memoria quedo gravada esa aureola de San Antonio, que cada vez que contemplo un crepúsculo con rayos de luz blanca, me recuerda aquel espectáculo que aún vive en mí.
Es la luz la que nos llega, la que despierta en nosotros lo nuevo, el amanecer, la aurora. La contemplaba aún cuando solo había claridad, luego el sol comenzaba a salir, como solíamos decir, pero en realidad comenzaba a subir, a trepar al Misti, el volcán de mi pueblo; primero con una luz intensa, para después lentamente irse apagando. Subía en el amanecer y caía en el anochecer. Dos momentos en los que me quedaba extasiado, y aun me quedo. Momentos que siempre me acompañan, y desde donde me erijo.
Luego el día en donde pasan cosas y se ven a la luz; conversamos, trabajamos, convivimos, intercambiamos bienes. A veces somos esclavos y otras no, a veces pensamos, a veces tenemos ideas, conclusiones parciales.
En la moche todos soñamos, algunos tal vez no recordamos, pero todos soñamos, queremos soñar cuando dormimos. Escombros de lo que somos, matizados con deseos, ilusiones, o simplemente esperanzas.
Pero el sueño es hermoso aún cuando sea una pesadilla, allí somos indiferentes, todos somos dioses, nos puede pasar de todo. El sueño no es la consecuencia de lo vivido solamente, sino que lo vivido abre la puerta a un mundo en donde lo que vivimos dormidos es otra vida, otro mundo, otro universo.
Deseos reprimidos tal vez; deseos de castigo; miedo al castigo, puede ser. Pero un sueño es el encuentro no con nuestra sombra ni menos con nuestra huella, sino con aquello que va adelante, que está delante de lo que somos, de lo que pensamos, inclusive lo que soñamos. Es el encuentro con el silencio.
El sonido fue, es y será lo anterior a la luz. La luz nos llega primero porque ella viaja aún por el vacío, mejor en el vacío que en las cosas. El sonido viaja por las cosas, necesita a las cosas para poderse desplazar, para poder llegar a lo otro, al otro. Necesita del universo, del mundo, para estar presente, para estar aquí.
La luz ilumina y puede dar hasta calor. Puede quemar a la materia, puede transformarla y aún como diría Heráclito: puede ser el elemento primero. Energía pura, energía que ilumina al mundo. Esa es la luz. Esa es la idea.
La oscuridad alberga al silencio. Puede existir la luz sin el sonido; puede desplazarse la luz en el silencio. La luz y el vacío son como hermanos. Habitan al universo. Pero el silencio es ausencia, el silencio está en la luz, en la oscuridad, en el movimiento.
Todos los sonidos están almacenados en nuestro cuerpo, en nuestros genes; cada uno de ellos guarda para si, lo recibido, lo ya recibido.
Pero es el eco el patrón de la medida. El mono que mide, mide con algo que compara. Lo que compara nuestro cuerpo mudo es la suma de todos lo sonidos del universo, con el sonido recién llegado, con el sonido nuevo, recibido por medio de nuestros sentidos, del sentido del oído.
Ser un animal que mide, ser un ser que mide, es ser aquel que compara el silencio como suma de todos los sonidos almacenados, con lo que escucha, con lo que oye.
El gruñido, el grito, la palabra, la poesía, son la cresta de una ola, mejor dicho de dos olas: una que surge de los tiempo infinitos, de los tiempo remotos, de aquello sin cuenta y sin medida; la otra que brotada de nuestro espíritu, de nuestra inquietud, de nuestro mundo, de aquello que estamos creando.
Es la dulzura de la armonía de una melodía la que impacta a todo nuestro ser, más aún lo construye, le da otro piso, otro pedestal.
Allí estamos parados, detenidos, extasiados. Bueno, ese éxtasis es lo que somos, es lo que es el mono que piensa, que mide.
Es entonces el silencio, el telón de fondo para que el hombre pueda ver, contemplar su verdadero rostro de mil aristas que han llegado a ser, a convertirse en puntos tan diminutos que nos hace pensar que somos compactos, continuos. Sin embargo solo somos un agregado, un conglomerado de cosas, de recuerdos, de sonidos, de figuras, de colores.
Un rostro reflejo del universo de los universos, del tiempo de los tiempos, del ánimo de los ánimos; pero, pero en construcción, es decir vivo aún.

Karigüe

jueves, 7 de febrero de 2008

Frases Celebres - La vida

1.- En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: “sigue adelante”. (Robert Frost)

2.- Hay dos maneras de difundir la luz... ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja. (Lin Yutang)

3.- El secreto de la existencia humana no solo está en vivir, sino también en saber para qué se vive. (Fedor Dostoievski)

4.- Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas. (Louise Hay)

5.- Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida. (Johann W. Goethe)

6.- La esencia de la vida espiritual está formada por nuestros sentimientos y nuestras actitudes hacia los demás. (Dalai Lama)

7.- No hay nada en la vida tan bello, tan grato y tan grande como las cosas misteriosas. (Chateaubrian)

8.- Nadie puede construir el puente sobre el cual hayas de pasar el río de la vida; nadie, a no ser tú. (Friedrich Nietzsche)

9.- La vida es sólo un vistazo momentáneo de las maravillas de este asombroso universo, y es triste que tantos la estén malgastando soñando con fantasías espirituales. (Carl Sagan)

10.- La vida es la niñez de nuestra inmortalidad. (Johann W. Goethe)

11.- Tus fuerzas naturales, las que están dentro de ti, serán las que curaran sus enfermedades. (Hipócrates)

12.- Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo. (Sófocles)

13.- La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante. (Kierkeaard)

14.- Mientras pensaba que estaba aprendiendo a vivir, he aprendido cómo morir. (Leonardo Da Vinci)

15.- Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás. (René Descartes)

16.- El que yo tenga cariño, y muchas veces demasiado cariño, a la sabiduría, obedece al hecho de que me recuerda a la vida. Tiene ella el mismo mirar, la misma risa ¿ qué culpa tengo yo de que las dos se parezcan tanto?. (Friedrich Nietzsche)

17.- Donde hay vida hay calor; donde hay calor vital hay movimiento de humores. ( Da Vinci)

18.- En ese instante sentí una horrible tristeza y, sin embargo, algo así como un brote de risa empezó a cosquillearme el alma. (Fiodor Mijailovich Dostoievski)

19.- El principal maestro de las acciones de la vida de los hombres es el infortunio. (Licurgo)

20.- Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible. (Shakespeare)

21.- No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida. (Cicerón)

22.- Lo esencial es invisible a los ojos de quien lo busca y visible a los ojo de quien lo vive. (Leandro Cáceres)

23.- La noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor. (Johann W. Goethe)


Las Frases Célebres de la Vida o Citas Célebres de la Vida fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases de Vida y Citas de Vida)

miércoles, 6 de febrero de 2008

Poesia - Piel

La piel del hombre tiene forma.

La piel del alma es niebla
donde canta un ruiseñor.
Canto alegría del alma,
dolor del corazón.

II

El alma se expande en el mundo.

El corazón como una estrella negra
se retira, atrae, condensa,
solidifica todo lo que el espíritu
no mantiene tenso.

III

Crece en profundidad
el corazón del hombre,
abismo oscuro
al otro lado del espejo.

IV

Espíritu,
vida que se expande,
niebla sobre el espacio del tiempo,
como alma.

Amor,
sólida armonía,
como cuando se camina sobre tierra firme.

Lo demás...
Sueño melancólico,
desierto abierto,
mundo donde el beduino
ha perdido la huella.


Karigüe

martes, 5 de febrero de 2008

Frases Celebres - El inteligencia

1.- Inteligente no es el que dice lo que piensa, es el que piensa lo que dice. (Anónimo)

2. Así como el hierro se oxida por falta de uso, así también la inactividad destruye al intelecto. (Da Vinci)

3.- El conocimiento se adquiere por medio del estudio, la sabiduría por medio de la observación. (Vos Savant)

4.- El hombre de genio no se equivoca; sus errores son los umbrales del descubrimiento. (Joice)

5.- La capacidad de concentrarse en las cosas importantes, es una de las características determinantes de la inteligencia. (Séller)

6.- No hay mayor señal de ignorancia que creer imposible lo inexplicable. (Bilard)

7.- La inteligencia sin ambición es un pájaro sin alas. (Danielson)

8.- Aquel que esta en la luz nunca comprende a los que están en la sombra. (Macal)

Las Frases Célebres de la Inteligencia o Citas Célebres de la Inteligencia fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases de Inteligencia y Citas de Inteligencia )

lunes, 4 de febrero de 2008

Frases Celebres - El miedo

1.- Los tímidos tienen miedo ante el peligro, los cobardes durante el mismo, los valientes después. (Richter)

2.- Para quien tiene miedo todos son ruidos. (Sófocles)

3.- El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad. (Beethoven)

4.- La verdadera comunicación se da cuando las dos partes no tienen miedo. (Blanchard)

Las Frases Célebres de Miedo o Citas Célebres de Miedo fueron especialmente seleccionadas por Karigüe para sus lectores. (Frases de miedo y Citas de miedo)